INFORMACIÓN PARA CONOCER
LA PLANTA DEL CANNABIS

Planta hembra en floración

La planta del Cannabis (Cannabis sativa), popularmente conocida como Marihuana, es un vegetal perteneciente a la familia de las Cannabaceae con propiedades medicinales y psicoactivas.

Es una planta proveniente de Asia que ha sido utilizada históricamente por los seres humanos como medicamento, fuente de alimento, hierba espiritual y para manufactura de productos como textiles, combustible, papel, etc. Los primeros registros escritos que se tienen sobre su uso medicinal datan del año 2737 a.c.

Popularmente se denomina «Marihuana» a los cogollos o flores de la planta femenina, que son utilizados por su gran cantidad de componentes psicoactivos y medicinales. Estos compuestos, denominados cannabinoides son producidos de manera natural por la planta, principalmente por las hembras, en los tricomas glandulares de la planta, los cuales son los encargados de sintetizar y acumular estos químicos.

Tricomas de la planta conteniendo los cannabinoides

Las hojas y flores de las plantas de cannabis contienen al menos 489 compuestos distintos, distribuidos en 18 clases químicas diferentes, y albergan más de 70 fitocannabinoides diferentes. Los principales cannabinoides parecen ser delta-9-tetrahidrocannabinol (es decir Δ9-THC, y de manera más informal THC), cannabinol (CBN), y cannabidiol (CBD), aunque la abundancia relativa de estos y otros cannabinoides puede variar dependiendo de una serie de factores tales como la cepa o variedad de cannabis, las condiciones de suelo y clima, y las técnicas de cultivo. Otros cannabinoides que se encuentran en el cannabis incluyen cannabigerol (CBG), cannabicromeno (CBC), tetrahidrocannabivarina (THCV) y muchos otros. En la planta viva, estos fitocannabinoides existen en forma de ácidos monocarboxílicos inactivos (por ejemplo THCA) y formas descarboxiladas activas (por ejemplo THC); Sin embargo, la aplicación de calor (a temperaturas superiores a 120 ° C) promueve la descarboxilación (por ejemplo el THCA pasa a THC) lo que resulta en la activación biológica.

El cannabis es una planta dioica, es decir, existe individuo macho con flores y órganos reproductivos masculinos, y por otro lado, individuos hembra con flores y órganos reproductivos femeninos. Son  estas últimas las que son utilizadas para producir las flores o cogollos, ya que son las que principalmente sintetizan los cannabinoides.

Además de existir plantas de diferente sexo, el cannabis presenta tres subespecies o variedades principales. Cada una con características morfológicas y psicoactivas diferentes.

  1. Cannabis sativa ssp. sativa
  2. Cannabis sativa ssp. indica
  3. Cannabis sativa ssp. ruderalis

SATIVA VS INDICA

El cannabis presenta tres subespecies (ssp) o variedades principales. Cada una con características morfológicas y psicoactivas diferentes.

1. Cannabis sativa ssp. sativa:

Esta subespecie se originó en América, Asia y África, y en cada región presenta características diversas, pero se caracterizan en general por ser plantas muy altas, con poco follaje y un periodo de floración mayor a la variedad Indica. Además sus hojas son más alargadas.

Su efecto psicoactivo es principalmente cerebral, energético y potente.

THC > CBD

2. Cannabis sativa ssp. indica:

Esta subespecia proviene principalmente del sur de Asia y del sub-continente Indio (Afganistán, Pakistán, India, Tíbet, Nepal, etc.). De ahí su nombre.  A diferencia de la variedad Sativa, estas son plantas compactas con mucho follaje, no ganan mucha altura en el crecimiento y el periodo de floración suele ser corto, de 6 a 9 semanas.

Su efecto psicoactivo es  corporal, principalmente relajante, tanto mental como físico, puede intensificar sensaciones como el gusto, el tacto y el sonido.

THC < CBD

3. Cannabis sativa ssp. ruderalis:

Es una subespecie originaria de Rusia, menos conocida popularmente. Se caracterizan por ser plantas pequeñas, y con un periodo de floración más corto que sus hermanas Indica y Sativa. Generalmente se le denomina cáñamo o hemp en inglés.

Tiene muy poco contenido de THC, pero si alto en CBD. Por lo cual no ha sido cultivada para su uso recreativo, en cambio, tiene un gran potencial para la producción de cáñamo industrial, utilizado para la manufactura de textiles, papel, aceites y extracción de CBD para uso medicinal.

Además como su periodo de floración no depende de la luz como en las variedades Indica y Sativa, ha sido utilizada para modificar la genética de estas y producir por ejemplo plantas autoflorecientes (no necesitan un período específico de luz para comenzar a florecer), generando las llamadas variedades híbridas.

4. Híbridos:

Son llamados así, las variedades de Cannabis con un componente genético diferente de su original. El largo historial de uso recreativo de la marihuana, ha llevado a que muchos cultivadores expertos y bancos de semillas, crucen diferentes variedades o cepas, buscando características específicas en las plantas como; altos porcentajes de THC o CBD, sabores específicos (limón, mango, etc) o plantas autoflorecientes. Esto ha llevado a que en la actualidad se encuentren disponibles en el mercado miles de cepas distintas a gusto del consumidor.

Estos híbridos por lo general son buenas productoras de cogollos con altos porcentajes de cannabinoides y terpenos, además comúnmente sabremos que porcentaje de Indica o Sativa la componen, con lo cual se podrá elegir una cepa que se ajuste a nuestras necesidades de uso, ya sea médico, recreativo o espiritual.

Además, Índicas y Sativas difieren en los efectos medicinales y recreativos.

Cualidades de la Sativa:

Vigorizante y Edificante
Estimula la creatividad y el pensamiento
Provoca sensación de bienestar
Alivia dolores de cabeza y migrañas
Reduce las náuseas
Estimula el apetito
Mitiga la depresión

Cualidades de la Indica:

Relajante y tranquilo
Alivia el dolor y el malestar
Reduce la ansiedad y el estrés
Ayuda a dormir
Reduce la inflamación
Ayuda a mitigar espasmos y convulsiones
Estimula el apetito

CANNABINOIDES ENDOCANNABINOIDES Y FITOCANNABINOIDES

¿Qué son los cannabinoides?

Los cannabinoides son sustancias químicas orgánicas capaces de activar los receptores cannabinoides presentes en el cuerpo y cerebro de animales. Se trata de un grupo de sustancias muy amplio y diverso, pero con una estructura química similar, caracterizada por ser carbocíclica y formada por 21 átomos de carbono.

Actualmente, se reconocen tres tipos generales de cannabinoides: los fitocannabinoides (THC, CBD etc) sintetizados naturalmente por la planta de cannabis; los cannabinoides endógenos, producidos por los organismos animales y humanos (ej. anandamida); y los cannabinoides sintéticos, compuestos similares creados en laboratorio.

1) Fitocannabinoides.

Hacen referencia a los cannabinoides producidos naturalmente por la planta Cannabis sativa. Hasta la actualidad se han identificado cerca de 70 fitocannabinoides, incluidas sus formas ácidas y neutras, análogos y otros productos de transformación. La planta produce los cannabinoides en sus formas ácidas (no psicoactivas), los principales fitocannabinoides presentes en el material vegetal fresco son Δ9-THCA, CBDA, CBGA y CBCA. Sin embargo, un grupo carboxilo no es estable y se pierde fácilmente en forma de CO2 bajo la acción del calor o la luz (proceso denominado descarboxilación), lo que genera una transformación a las formas neutras activas (THC, CBD, CBG y CBC, siguiendo el ejemplo anterior). Los fitocannabinoides ácidos también se descarboxilan parcialmente en el proceso de secado y curado de los cogollos; entonces, en el material seco de la planta encontramos principalmente una mezcla de cannabinoides en sus formas ácidas (inactivas) y neutras (activas). Así, un proceso largo de secado de la materia vegetal generaría la reducción de los cannabinoides ácidos y el aumento de los neutros. Y, cuando la planta se consume fumada o cocinada, todos los cannabinoides ácidos se descarboxilan por acción del calor en sus formas neutras activas.
El método que suele utilizarse para descarboxilar pequeñas cantidades de material vegetal de Cannabis (por ejemplo 20 gramos) es colocarlo en un horno a 120º C durante un periodo mínimo de 20 minutos; cocinar el Cannabis en mantequilla o aceite también iniciará el proceso, siempre que se haga durante el tiempo suficiente.

Los principales cannabinoides son delta-9-tetrahidrocannabinol (es decir Δ9-THC o THC), cannabinol (CBN), y cannabidiol (CBD). Otros cannabinoides que se encuentran en el cannabis incluyen cannabigerol (CBG), cannabicromeno (CBC), tetrahidrocannabivarina (THCV) y muchos otros más.

El Δ9-THC, en su forma neutra es el principal responsable de los efectos psicoactivos provocados por el consumo de Cannabis, mientras que en su forma ácida, Δ9-THCA, no tiene actividad psicoactiva.

2) Endocannabinoides.

Los endocannabinoides son ligandos endógenos (sustancias producidas naturalmente que actúan sobre receptores celulares) derivados de ácidos grasos poliinsaturados (lípidos) producidos por casi todos los organismos del reino animal incluyendo a los humanos, que se enlazan a los receptores cannabinoides. Los endocannabinoides y los receptores cannabinoides conforman el sistema endocannabinoide, implicado en una amplia variedad de procesos fisiológicos como la coordinación motora, percepción del dolor, aprendizaje y memoria, control de las emociones y el desarrollo neuronal, así como en la mediación de diferentes procesos a nivel neuronal, cardiovascular e inmunológico. 

Los dos endocannabinoides que se han descubierto hasta ahora son la anandamida (N-araquidonoiletanolamida, ANA) y 2-araquidonilglicerol (2-AG). Los endocannabinoides son moléculas que actúan como llave natural para los dos receptores cannabinoides identificados hasta el día de hoy;  CB1 y CB2, y que provocan su activación y posterior acción. Los receptores CB1 están principalmente ubicados en el sistema nervioso central, y son los responsables de los efectos mediados por procesos neuronales y los efectos “secundarios” psicoactivos. Mientras que los receptores CB2 están principalmente situados en el sistema inmunológico, y son los responsables de los efectos inmunomoduladores.

2) Cannabinoides sintéticos.

Son sustancias similares o completamente diferentes (existen ambos casos) a los fitocannabinoides y los endocannabinoides, pero, a diferencia de ellos, son totalmente sintéticos y creados en laboratorio. En la actualidad existen variados cannabinoides sintéticos, algunos aprobados como fármacos para el tratamiento de diversos síntomas. Un ejemplo de esto es el dronabinol (Δ9-THC sintético), que es el principio activo del MARINOL®, una medicina comercializada en forma de cápsulas en los Estados Unidos desde el año 1985 para las náuseas, vómitos, pérdida de apetito y pérdida de peso. 

Otro cannabinoide sintético comercializado es la nabilona, principio activo de CESAMET®, un medicamento aprobado para el control de las náuseas y los vómitos provocados por la quimioterapia contra el cáncer. Ambos medicamentos están aprobados para estos fines en los Estados Unidos, el Reino Unido, Suiza, Canadá y España. Más recientemente, algunos cannabinoides selectivos para el receptor CB1, como por ejemplo JHW-018 y JHW-073, se han utilizado como ingredientes psicoactivos de “smart drugs” comercializadas como imitaciones de los efectos del Cannabis, conocidas por ejemplo con el nombre de “Spice”. 

Aún no se tiene mucha información de cómo afectan a los humanos los cannabinoides sintéticos, aunque muchos de ellos han demostrado ser más activos y provocar más ansiedad y pánico en las personas que los fitocannabinoides. Los cannabinoides sintéticos han sido diseñados como herramientas para la investigación científica en el campo cannabinoide, aunque nunca han superado los ensayos clínicos necesarios para demostrar que resultan seguros para el consumo humano: en teoría, nunca deberían haber salido del laboratorio en el que se diseñaron y sintetizaron.

SISTEMA ENDOCANNABINOIDE RECEPTORES Y CANNABINOIDES ENDÓGENOS

Es un complejo sistema que involucra a diversos ligandos endógenos (endocannabinoides) y sus receptores específicos (CB1 y CB2). Y que modula diversas funciones fisiológicas de nuestro organismo, que incluyen la percepción del dolor, la inflamación, la toxicidad y el traumatismo neuronal, el aprendizaje y la memoria, el control de las emociones, el control del humor, gestión del estrés, el apetito, la ingesta de alimentos, la homeostasis energética, así como en la mediación de diferentes procesos a nivel neuronal, cardiovascular, digestivo, reproductivo e inmunológico. Es tal vez, uno de los sistemas más importante relacionado a  la regulación y mantenimiento de la homeostasis de nuestro cuerpo, sosteniendo una condición interna estable a pesar de las fluctuaciones externas.

Para que este sistema funcione, es necesario que los receptores sean activados por los cannabinoides, de manera muy similar a una llave y su cerradura, siendo la llave el cannabinoide y el receptor la cerradura. Su activación produce una serie de cambios dentro de las células que resultan en las acciones finales del sistema endocannabinoide sobre los procesos fisiológicos del cuerpo.

Receptores cannabinoides.

Estos receptores son específicos de membrana, es decir, específicos para este tipo de sustancia y se encuentran en la membrana celular, son de naturaleza proteica y pertenecen a la familia de receptores acoplados a proteínas G. Los dos principales receptores que conforman el sistema son los receptores CB1 y CB2, pero en la actualidad se están estudiando otros receptores que también podrían estar relacionados. Ambos son proteínas transmembrana capaces de captar una señal extracelular y transmitirla al interior de la célula, para producir el cambio necesario y modular las funciones fisiológicas.

Los endocannabinoides y sus receptores se encuentran en todo el cuerpo: en el cerebro, los órganos, los tejidos conectivos, glándulas y células inmunes. Los receptores CB1 son los receptores metabotrópicos que se encuentran con mayor abundancia en el cerebro y su distribución ha sido muy caracterizada en humanos. Se expresan de forma elevada en el hipocampo, los ganglios basales, el córtex y el cerebelo pero también en varios órganos periféricos como hígado y pulmones. La distribución de los receptores CB2 es bastante distinta y se encuentra principalmente en las células del sistema inmunitario, pero, recientemente se ha demostrado la presencia de este receptor en fibras nerviosas de la piel, en células óseas, hepáticas y del páncreas. También se ha demostrado la presencia de receptores CB2  en el sistema nervioso central (SNC), en astrocitos, células microgliales y neuronas del tallo cerebral.

Distribución receptores CB1 y CB2.

Estos receptores son los que también se activan por acción de los cannabinoides presentes en la planta Cannabis sativa (fitocannabinoides), produciendo los efectos psicoactivos y de regulación fisiológica con potencial médico, que se dan tras el uso de marihuana.

Endocannabinoides

Los endocannabinoides son ácidos grasos poliinsaturados derivados de fosfolípidos de membrana, específicamente del ácido araquidónico. Los dos endocannabinoides principales son la anandamida y el 2-araquinodilglicerol (2-AG). La anandamida, una vez sintetizada en la membrana celular de la célula estimulada, se libera hacia la hendidura sináptica donde se une a los receptores cannabinoides. Tras llevar a cabo su misión sobre los receptores cannabinoides, la anandamida se transporta de la hendidura sináptica al interior de la célula mediante difusión pasiva o mediante un transportador selectivo. Sin embargo, este transportador no se ha identificado aún. En la actualidad, se postula que la anandamida se traspasa de forma pasiva a través de la membrana y se almacena en el citoplasma gracias a la Proteína ligante de ácidos grasos (FABP) y se transporta a la mitocondria, donde se encuentra la enzima que la cataboliza.

El endocannabinoide más abundante en el cerebro es el 2-AG. Encontramos altos niveles de 2-AG en el cerebro, con una concentración de casi unas 200 veces superior que la anandamida. El 2-AG se genera a partir de fosfolípidos de membrana plasmática, como la anandamida. La recaptación de 2-AG tiene lugar mediante mecanismos similares a los utilizados para la anandamida. La degradación del 2-AG se debe principalmente a la acción del monoacilglicerol lipasa (MAGL).

TERPENOS

Los terpenos son una diversa clase de compuestos orgánicos aromáticos. Su nombre proviene de

los primeros miembros de esta clase que fueron derivados del aguarrás («turpentine» en inglés, «terpentin» en alemán).

Los terpenos son el principal constituyente de los aceites esenciales de algunas plantas y flores, cumplen variadas funciones y son los responsables del olor y sabor de las plantas aromáticas. Por tanto, dan también el olor y sabor a las plantas de Cannabis sativa.

Los terpenos de las plantas son extensamente usados por sus cualidades aromáticas y terapéuticas. Juegan un rol importante en la medicina tradicional y en los remedios herbolarios, y actualmente se están investigando sus  efectos antibióticos y otros usos farmacéuticos.

La producción de terpenos en plantas, animales y microorganismos, está generalmente asociada a estructuras altamente especializadas, por ejemplo, los tricomas glandulares (los mismos que producen los cannabinoides) y las cavidades secretorias de las hojas, y la epidermis glandular de los pétalos generan y almacenan o emiten terpenos que son aceites esenciales importantes para que los insectos polinicen las flores. Los conductos y ampollas de resina de las coníferas producen y acumulan una resina defensiva consistente en aguarrás y rosina. Las ceras de frutos como la manzana o cítricos son formadas y excretadas por una epidermis especializada. Por ejemplo, el olor típico de frutas cítricas provine de terpenos llamados limonenos. Los limonenos del limón son copias idénticas de los limonenos de la naranja, pero cada variedad les define un olor distinto, resultante de ínfimas diferencias en las proporciones o la forma de los limonenos que contiene.

Algunos terpenos se consideran nutrientes, por ejemplo el retinaldehído, el retinol, los carotenos, los tocoferoles, las quinonas y las ubiquinonas. Se utiliza el término vitamina A para el retinol y los carotenos; vitamina E para los tocoferoles y vitamina K para las quinonas.

En la planta Cannabis sativa es posible encontrar entre 100 a 130 terpenos dependiendo de la variedad. Trabajando en conjunto con los cannabinoides otorgan los efectos medicinales del cannabis. La planta produce cannabinoides a través de una complicada serie de reacciones químicas en las que se cree que están implicados los terpenos como “elemento constitutivo”. Los cannabinoides son conocidos como compuestos terpenofenólicos, ya que se componen de bloques de terpeno unidos a grupos de fenol (C₆H₆O); como los terpenos son los precursores de los cannabinoides, una gran cantidad de terpenos es generalmente signo de altos niveles de cannabinoides.

Tanto terpenos como cannabinoides han sido utilizados históricamente en la medicina tradicional por sus propiedades terapéuticas a través de la utilización de plantas para curar o tratar distintas enfermedades o síntomas.

A continuación describimos algunos terpenos presentes en la planta del cannabis.

Mirceno

Es el principal componente del aceite esencial de tomillo silvestre. Se encuentra en altas concentraciones en otras plantas como el lúpulo o el mango, entre otras. El mirceno actúa como anti-inflamatorio interfiriendo en la vía de señalización inflamatoria de las prostaglandinas. Es el principio activo sedante del lúpulo, este se utiliza en herboristería y en las terapias naturales para conciliar el sueño.

Sus propiedades sedantes están muy demostradas en modelos de laboratorio, con efectos hipnóticos, analgésicos y de relajación muscular. Se ha demostrado también que el mirceno altera la barrera hematoencefálica, favoreciendo la entrada al cerebro de los cannabinoides y produciendo un aumento en los efectos.

Las variedades índicas tienen un mayor contenido de mirceno comparado a las variedades sativas, lo que posiblemente estaría relacionado con el típico efecto relajante de las cepas índicas.

Pineno

El pineno es el nombre común que se utiliza para referirse a dos monoterpenos bicíclicos isómeros, el alfa-pineno y el beta-pineno. Son componentes principales de la resina de pino y de otras coníferas, por lo cual lleva este nombre. Es el terpeno más ampliamente distribuido en la naturaleza, no solo los encontramos en el reino vegetal, sino que ambos compuestos forman parte del sistema químico de comunicación de insectos.

Tienen una amplia actividad antibiótica, incluso frente a patógenos resistentes a los antibióticos. Una de las mayores actividades terapéuticas que tienen es la de anti-inflamatorio, actuando de manera similar al mirceno. También tienen actividad como bronco-dilatador (inhalados a bajas concentraciones),  este efecto podría influir en una mayor absorción de cannabinoides en los pulmones al fumar, o al vaporizar cannabis con altos contenidos en pineno, aumentando las concentraciones plasmáticas y, como consecuencia, el efecto de los cannabinoides.

El alfa-pineno es un inhibidor de la acetilcolinesterasa, pudiendo tener efectos favorables sobre la memoria y pudiendo disminuir los efectos negativos del THC sobre esta misma, aunque actualmente esta es una mera hipótesis.

Limoneno

El Limoneno es el carbohidrato cíclico principal componente del aceite esencial de la piel de limones y otros cítricos, y de allí obtiene su nombre. Es el segundo terpeno más ampliamente distribuido en la naturaleza y es un producto intermedio en la biosíntesis de otros terpenos. El limoneno es ampliamente utilizado en la industria alimentaria y farmacéutica como saborizante.

Estudios en animales sugieren que el limoneno tiene efectos ansiolíticos. Se ha demostrado que la dispersión de limomeno en el ambiente ha producido la disminución de los síntomas depresivos de pacientes hospitalizados además de producir una fuerte inmunoestimulación. El limoneno produce también la apoptosis, o muerte celular, de las células de cáncer de mama y actualmente se está probando su efectividad en ensayos clínicos. Además, tiene efectos terapéuticos en ciertas enfermedades dermatológicas y propiedades antisépticas, sobre todo contra la bacteria del acné. Por último, se ha patentado el uso del limoneno contra el reflujo gastroesofágico.

Linalol

Es un alcohol de monoterpeno lineal y resulta de entre los principales compuestos del aceite esencial de la lavanda, pero también presente en muchas otras plantas. El aceite esencial de lavanda alivia las quemaduras de la piel e incluso reduce la ingesta de morfina, al ser inhalado por pacientes en tratamiento postoperatorio. Estos efectos se atribuyen al linalol al ser el componente principal del aceite esencial de lavanda, ya que, tras a la ingesta, en el tracto gástrico otros componentes como el monoterpeno acetato de linalilo se hidrolizan en linalol. El linalol de por si tiene demostrados efectos ansiolíticos, del rango de anestésicos locales comparables a la lidocaina y el mentol, así como efectos analgésicos.

Además, posee propiedades anticonvulsivas (inhibitorias de la actividad glutamatérgica, siendocapaz de reducir la liberación de neurotransmisores de las neuronas estimuladas por glutamato). Con todo esto podemos argumentar que los efectos sedantes, ansiolíticos y anti-convulsivos tienen su mecanismo de acción en la modulación de los neurotransmisores glutamato y GABA, de manera similar a como actúan los cannabinoides. Así, una planta de cannabis con THC y linalol probablemente producirá un gran efecto sedante y analgésico, debido a la sinergia de los dos compuestos. Mientras que una planta con CBD y linalol probablemente producirá un efecto sinérgico como anti-convulsivo que sería eficaz en casos de epilepsia, incluso como preventivo.

Cariofileno

Se denomina comúnmente Cariofileno a la mezcla de tres compuestos: el alfa-carofileno o humuleno (hallado en el lúpulo), el betacariofileno (principal componente del aceite esencial de pimienta negra), y el oxido de cariofileno (producto de oxidación presente en la melisa y el eucalipto). Todos presentes en todas las variedades de cannabis. El beta-carofileno cumple una función de supervivencia evolutiva incrementando su biosíntesis y liberación en plantas parasitadas por insectos herbívoros,  para atraer insectos depredadores y así reducir el daño. El óxido de carofileno está implicado en el sistema de defensa de las plantas, actuando como insecticida y antifúngico. El óxido de cariofileno ha demostrado efectividad clínica contra ciertos casos de infección fúngica. El beta-cariofileno tiene propiedades anti-inflamatorias actuando a dos niveles, uno a nivel de bloqueo de la vía inflamatoria de las prostaglandinas, igual que el mirceno y el pineno, y otro como agonista del receptor cannabinoide CB2.

Se ha demostrado su acción anti-inflamatoria, analgésica y (efectiva) frente la dermatitis atípica en modelos animales, pero aún no se ha demostrado en humanos. Debido a su acción sobre la vía de las prostaglandinas, el cariofileno tiene propiedades anti-coagulantes sanguíneas e, inesperadamente, tiene propiedades de protector gástrico. Entonces se podría esperar que un cannabis que contenga CBD y carofileno tendría grandes propiedades anti-inflamatorias y analgésicas, actuando sobre las prostaglandinas y el receptor cannabinoide.

Eucaliptol

El eucaliptol, o 1,8-cineol, es un éster de monoterpeno que compone en práctica casi la totalidad del aceite esencial de eucalipto, de donde obtiene el nombre, pero se encuentra ampliamente distribuido en el reino vegetal. Tiene actividad repelente e insecticida, aunque es producido por ciertas orquídeas para atraer a las abejas. El eucaliptol es utilizado como aditivo alimentario para dar sabor, y los productos que lo contienen tienen que tener una concentración del 0,002% debido a que la ingesta de cantidades superiores puede afectar al sistema nervioso central SNC pudiendo ser incluso psicotrópico. Algunos estudios han demostrado cierta eficacia clínica del eucaliptol en asma, sinusitis y como anti-inflamatorio y analgésico local.

Además, se han demostrado sus propiedades immunosupresoras y anti leucemicas “in vitro”. En un estudio se encontró que el eucaliptol, el careno, el felandreno y el terpinoleno, son los terpenos practicamente exclusivos de las variedades sativa. El eucaliptol, el careno y el felandreno se encuentran en concentraciones de cerca del 5%, y el terpinoleno alrededor del 20% del total de terpenos en las variedades sativa, mientras que siempre en concentraciones inferiores al 1% en las variedades índica. Teniendo en cuenta que el eucaliptol es el único de estos que se ha demostrado por el momento que es activo en el SNC, que es cuasi único de las variedades sativa y que las variedades sativa tienen un efecto euforizante distintivo a las variedades índica, se podría hipotetizar que la sinergia entre THC y eucaliptol es lo que otorga el efecto activador de las variedades sativa, así como el mirceno podría ser el responsable del efecto hipnótico de las variedades índica.

HISTORIA DEL CANNABIS

Los escritos más antiguos que se conocen sobre el consumo de cannabis proceden del emperador chino Shen Nung en 2727 a.C. Dependiendo de las culturas, se observa un uso profano o religioso. Se cultivó por primera vez en Asia y fue utilizada en la India en el 2000 a.C. en ceremonias religiosas donde se veneraba la planta, denominándola «fuente de felicidad y de vida»; las tradiciones brahmánicas posteriores consideraban que su uso agilizaba la mente, otorgaba salud y concedía valor, así como potencia sexual. Otros testimonios escritos sobre su uso en Oriente Medio datan del 500 a.C. y en estudios realizados por Creighton y Clay sugieren que en el Antiguo Testamento se hace referencia al cáñamo.

En el hinduismo el cáñamo ha disfrutado durante largo tiempo de un papel ritual en la India y quizá sea esta planta la que menciona el Átharva Veda como embriagante sagrado, creado junto al amrita o poción del soma (otra planta desconocida) cuando los dioses y los demonios batieron el océano de leche para extraer toda clase de bienes. Los preparados de cáñamo llamados a veces viyaia (‘victoria’, en sánscrito) son especialmente sagradas para el dios Shivá y se presentan en tres formas: bhang, una preparación de las hojas usadas en bebidas como la bhang lassi, que toman los devotos shivaístas antes de visitar templos importantes, la gañya (o botones florales) y el charas (resina pura). Estos dos últimos se fuman habitualmente en un chillum o pipa recta que se sostiene verticalmente. El uso ritual del cannabis entre los hindúes ha sido recogido por Swami Agehanandra Bharati (citado en Schleiffer, 1979).

El cannabis es usado ampliamente por la etnomedicina asiática por ejemplo como sedante y analgésico en Tailandia y por vía tópica en las afecciones dermatológicas por loskhasi’ y garo de Meghalaya (India). En Haryana (India), las hojas de cannabis sativa se toman oralmente con miel para combatir la tos, mientras que en Nepal el jugo de las hojas del cánnabis sativa se utiliza para la cicatrización.

En occidente el cultivo de cannabis se extendió de forma importante para la producción de fibra vegetal, empleada para hacer cuerdas, sacos, tejidos, etc. y fue mencionado por Heródoto en el siglo V a. C., cuando se dice que los misteriosos escitas lo arrojaban sobre piedras calientes en una especie de saunas y se embriagaban al inhalar los vapores. La Europa céltica antes de la conquista romana, tenía grandes extensiones dedicadas al cultivo del cáñamo. También parece que existió un vino llamado «resinato» compuesto de resina de cáñamo.

En la civilización grecorromana, según explica el historiador Herodoto, fue usado como instrumento recreativo en fiestas de ricos, ya que era un producto importado de Egipto y muy caro, sin embargo en general nunca fue una droga usada por las clases sociales altas como ocurrió con la morfina o la cocaína. El uso terapéutico no fue relevante en los postulados hipocráticos y galénicos, aunque se refieren a ella en relación como remedio para la otitis media. Su uso quedó relegado a ungüentos y cocimientos de brujería.

Desde Oriente Medio el uso del cannabis se extendió al Imperio Islámico a través del Norte de África, aunque su uso tuvo detractores como el emir Soudouni Schekhounia de Arabia, que lo prohibió en 1378 y el historiador árabe Al Magrii responsabilizó al cannabis de la decadencia de la sociedad egipcia.

Con la llegada del renacimiento de la medicina científica occidental, a partir del siglo XV, el uso terapéutico del cannabis quedó bastante relegado. Sólo en África y ciertas zonas de Asia mantuvo su arraigo como medicina de múltiples usos, como vehículo de meditación para chamanes, fakires, yoguis y derviches, y como una droga recreativa para distintos estratos sociales.

El cannabis se extendió en América en 1545 cuando los españoles lo importaron a Chile para emplear su fibra. El cannabis se cultivaba en 1611 en las colonias americanas de Jamestown y Virginia, y en 1629 en Nueva Inglaterra. Aunque el principal destino del cultivo durante el periodo colonial era la producción de cuerda, existen datos de que los colonos conocían sus propiedades psicoactivas. George Washington cultivaba cáñamo en Mount Vernon y una lectura detallada de sus diarios puede llevar a la conclusión de que separaba las plantas hembras para su uso medicinal.

El uso recreativo del cannabis en Europa Occidental fue introducido probablemente por las tropas de Napoleón cuando volvieron de la campaña de Egipto a principios del siglo XIX, aunque ya era conocido en el siglo XVIII, y en 1735 Carolus Linnaeus le asignó el nombre científico de Cannabis sativa. Su consumo estaba relegado a pequeños círculos intelectuales como el famoso Club des Haschischiens, fundado en 1840 por ilustres escritores franceses como Balzac, Baudelaire, Dumas, Gautier, Delacroix. Dos destacados miembros de este club fueron el poeta Charles Baudelaire, cuyo libro Les paradis artificiels (Los paraísos artificiales) describía poéticamente los efectos del opio y del hashish y el escritor francés Théophile Gautier, quien escribió dos artículos acerca de sus experiencias con el cáñamo. También en esa década se inició un amplio uso terapéutico en Estados Unidos a partir de las investigaciones de los médicos W. B.  O`Shaughnessy, Fitz Hugh Ludlow y Jacques J. Moreau  quien en 1845 publicó en París el primer estudio científico del cáñamo, en el que se incluían ensayos realizados en sí mismo y en residentes de Egipto. Desde 1850 y hasta 1942 el cannabis estuvo incluido en la farmacopea y empresas farmacéuticas como Parker-Davis, Lilly, Squibb y Burroughs-Wellcome comercializaban preparados que la contenían.

En el siglo XX la historia del cannabis cambió radicalmente, en la década de los 20 proliferó el uso recreativo de marihuana en Estados Unidos debido a la Ley Seca y a la exposición de los soldados a esta durante las campañas en América Central y Caribe. Además el auge internacional de cultivo de cañamo industrial haría que no tardara en llegar el prohibicionismo, a inicios de la década del 30 Harry Anslinger queda a la cabeza del F.B.N (Oficina Federal de Narcóticos) comenzando una campaña gubernamental de desprestigio de la marihuana por medio de mentiras difundidas por televisión y periódicos, impulsada por algunos empresarios debido a que el cannabis representaba una amenaza importante para sus intereses empresariales. . La presión de la élite y de grupos conservadores condujo a que el 12 de agosto de 1937, sin un debate público ni investigaciones científicas previas y con un discurso de Anslinger cargado de prejuicios clasistas, elitistas y racistas, el congreso norteamericano aprobarara la Marihuana Tax Act, prohibiendo el consumo, posesión y comercio de cannabis a nivel federal.  

Aún cuando la American Medical Association, que asistió a la aprobación de esta ley, mostró su escepticismo sobre las informaciones y se opuso a la ilegalización de una sustancia usada terapéuticamente en aquel entonces.

Así a partir de la segunda mitad del siglo, el uso, la posesión y la venta de preparados con cannabis que contienen los canabinoides psicoactivos comenzaron a considerarse ilegales en la mayor parte del mundo, en gran parte debido a la presión EEUU. Desde ese entonces, algunos países han intensificado su control sobre su distribución. Por esta misma razón, durante este periodo la investigación científica relacionada a estudiar los efectos del cannabis sobre el cuerpo humano fue muy poca. Lo que ha derivado en décadas de retraso de conocimiento científico respecto a los verdaderos beneficios y contraindicaciones de esta planta milenaria.

Pero a inicios del siglo XI nos encontramos con que el tiempo está dando la razón. En EEUU y en muchos otros lugares del mundo se está comenzando a legislar y/o a legalizar el uso médico, recreativo y espiritual ya que diversas investigaciones científicas respaldan los beneficios medicinales/terapéuticos del cannabis.

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Ley 1787 del 2016 artículo 3 parágrafo sexto

El estado deberá proteger y fortalecer a los pequeños y medianos cultivadores, productores y comercializadores nacionales de cannabis medicinal

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